


(ruidos)
I
diez de la mañana:
a veces se me
aturde la vista
a veces se me
cae la cara
las fantasías
entre los autos.
II
se puede escribir sobre
los platos rotos, las tazas,
los sillones, las cuadras
que se caminan, asfalto
húmedo, la bici y tus
ronquidos tan sonoros
que son como una mesa
con mantel recién puesto
que le da el sol la ventana
y te deja el perfume
de una voz de la infancia.
pero acá estoy andando
en medio de los autos
y atolondrada me tapan
los oídos, las manos,
la nariz y la boca,
y ya nada me alcanza
para que no se note
la pena no más que eso,
el ruido de la pena.
III
tempo:
el asfalto
eine Brise
si escucharas
como yo
el guardabarros
con el empedrado
la suspensión momentánea
de este sonido.
IV
¿y si te dijeran que no creen en el ruido?
y te pidieran decí, decí palabras con pe:
palmípedo, planta, palimpsesto, plazo, plisé,
polipéptido, píldora, primate, poliandria,
pasarero, placard, parapeto, poliedro, pus,
papa, protozoo, pescado, palangana, plica,
pirámide, pompa, prominente, postales, pi…
pom-porón-pom-pom: esos niños hacen música.
V
se puede escribir
sobre el estrépito de aquellos
dos que frenaron sin verse
y estallaron ópticas
por esa esquina
se puede escribir
la ceguera y los brazos
quebrados no complican
los oídos que a todo
dan forma y ritmo
se puede escribir
si se puede, de estallidos
o altas frecuencias,
lo cotidiano de los días,
que son nadie aquí.

Editorial
No fue intencional, pero es muy llamativo, que los ejes temáticos de los dos primeros números de Sismo Trapisonda reflejen de alguna manera las correspondientes etapas del devenir de la revista. En el editorial del número uno, dedicado a los agujeros, hablábamos de lo remanido de inaugurar una revista haciendo referencia a la apertura de un "nuevo espacio" de comunicación pero decíamos también que, por su forma de aparición y distribución (azarosa, imprevisible, casi inasible), nuestra revista estaba "hendiendo la rutina del caminante para meterle algo interesante en la grieta". Y ahora que salimos otra vez, ahora que hemos estado sonando un poco (con reacciones de lectores y autores, un artículo en la prensa y comentarios en blogs), le dedicamos este segundo número al ruido. Lo dicho: no fue intencional, pero vale.
Vos te estarás preguntando, querido lector o querida lectora, qué es exactamente esto que tenés entre manos y que ya fue lanzado sobre la desprevenida ciudad por segunda vez. Sismo Trapisonda es una revista literaria, pero también es una intervención urbana: su distribución no es un acto de comercio (no se vende) ni de comunicación masiva (no está en la Web), sino un bombardeo artístico sobre La Plata, una búsqueda del encuentro fortuito con un lector cualquiera, en este caso vos. Desperdigamos sólo cien CDs por las calles, plazas y veredas platenses, así que si uno llegó a tus manos, disfrutá de ese golpe de fortuna: queremos reproducir algo que existía antes de la llegada de Internet pero ahora está en extinción, ese encuentro íntimo con la obra de quien sabe que lo que acaba de encontrarse (en este caso una revista, pero también puede ser un disco viejo, un libro usado, un anillo perdido y muy bello) es muy difícil de encontrar y por eso mismo especial.
¿Y sabés qué? Nos gustaría enterarnos de cómo fue ese encuentro. ¿Dónde hallaste el CD? ¿Lo agarraste de una o seguiste de largo y después lo pensaste mejor? ¿Tuviste miedo de que tuviera virus? (No tiene.) ¿Pensaste que se trataba de un CD de música? ¿Que era una broma? ¿Llegaste antes que otro que también lo iba a agarrar? Contanos. Nos da muchíiiisima curiosidad. También nos gustaría saber qué te parece la revista. Qué pensás de la idea, por ejemplo, o de este número en sí: ¿algún texto te pareció especialmente bueno?, ¿te quedaste prendado de alguna imagen?, ¿te parece que Sismo Trapisonda podría mejorarse en algún aspecto? Para contarnos cómo fue lo tuyo, para opinar sobre el contenido de la revista, para criticar, para tirar ideas, y para lo que se te ocurra, escribinos a info@sismotrapisonda.com.ar.
Hay muchas maneras de abordar el concepto de ruido. Vivimos, después de todo, inmersos en él: es una especie de corolario de esta era de la información que hace rato ha entrado en el paroxismo. Cuando algo es parte de nuestro ambiente podemos distinguir todas sus inflexiones y matices, como los esquimales con la nieve. El ruido es el sonido de fondo de nuestras vidas, algo parecido a un estado artificial de naturaleza, si se me permite el oximoron: en cada movimiento pulmonar aspiramos no sólo aire sino también voces, tránsito, ambigüedades, televisión, el sonido de la heladera, pasos, tareas inconclusas, marcas, goznes, carraspeos, pájaros, canillas, publicidades, tropezones, música, ventiladores, relojes y siguen las firmas.
Muchas maneras, decíamos, hay de aproximarse al ruido, y los autores convocados para esta edición han elegido algunas muy interesantes. Veamos.
Rigo Quesada puntualiza el carácter subjetivo de la misma noción de ruido, en tanto que Griselda Collazos arremete con un catálogo que juega con esa misma ambivalencia y sobre el final se vuelve dramáticamente narrativo (una maravillosa manera de aprehender el concepto, algo que ya había hecho con los agujeros en el número anterior). Griselda también aporta un cuento que hace pie en cierta forma de trágica convivencia. Carlos Barbarito, un escritor a quien tal vez conozcas porque ha ganado pila de premios y publica regularmente en papel y en la Red, esboza no una, sino cinco miradas: nos habla de las diferentes capas que constituyen el ruido y que tanto el oído como la mente pugnan por desentrañar, de la incertidumbre de ser incapaz de captar lo esencial tras el barullo, de la aparición acuosa del pasado bajo el estruendo de una tormenta, de lo ruidoso que puede ser el silencio, del estado del mundo como producto de una suerte de explosión.
Verónica Rodríguez es una autora "reincidente": vuelve a aportar un texto tras su contundente poema publicado en el número anterior, dedicado a los agujeros. Esta vez nos muestra la sonoridad del silencio tras el crash, la violencia, la ruptura. Greta también vuelve, y por duplicado: en un brevísimo texto poético subvierte un refrán de filiación shakespeareana, y en el otro, narrativo, da cuenta de la forma en que una ausencia magnifica el fondo sonoro de la vida, algo que también hace Marina Fontán, en su caso en verso. Hay un tercer retorno: el de José María Pallaoro, que escribe sobre una de esas escalofriantes situaciones en que no hay que hacer ruido por nada del mundo, porque la pasión va inextricablemente unida al peligro. Aunque lo que más resuena en su poema es una frase no dicha, pero tristemente perceptible: El silencio es salud. Vaya si aprendimos a callar, al igual que el protagonista del texto.
Coneus es un autor prácticamente inédito que, caso extraño, sólo ha publicado poemas en dos formas de intervención urbana: las "colgadas de poesía" platenses y esta revista. El material que nos aporta es breve pero intenso: un poema de tres partes que en las dos primeras se acerca al haiku, a Raymond Carver, a Fabián Casas, y en la última se juega por una visión más personal y más interesante. El caso de Dulce Pallero, que además de escritora es cantante, es totalmente otra cosa: ella se apoya en la fragmentación de los versos como instrumento del ritmo y en la música, no ya de las palabras, sino de las propias letras, para delinear una especie de impronta psíquica, la huella del sonido en los ojos y en la mente.
Dos narradoras optaron por hablar de la exasperación producida por la saturación de sonidos y palabras y de la necesidad de aislarse para mantener la cordura. Las pinceladas son muy diferentes, pero en ambos casos han producido textos de gran potencia. Son los de Mariela Ghenadenik, una joven escritora que viene pegando fuerte últimamente, y Aletsé, que desde México se suma a esta cosa rara que es Sismo Trapisonda. Yo, por mi parte, quise sugerir un paralelo entre las explosiones sonoras del rock desbocado y los silencios en medio de una conversación entre gente que no se escucha realmente.
No podemos dejar de referirnos a las excelentes ilustraciones que acompañan a los textos. Griselda, que ya había ilustrado bellamente algunos textos del primer número de la revista, vuelve con un collage que se ganó la tapa de este segundo número; otro de sus trabajos acompaña a uno de los relatos. Pero hay más, mucho más. A las producciones de Altamira, un dibujante ya reconocido y con experiencia en distintos medios y técnicas, se suman los trabajos en carboncillo de Malthusea y las fotografías de María Luz Grioni y de una jovencísima María Virginia Costa. Son nombres que, podría apostarlo, van a empezar a sonar más seguido (¿a hacer ruido, diríamos?) en los próximos años: los invito a visitar sus respectivos blogs y galerías de imágenes. El resto de las ilustraciones, incluida la que encabeza este editorial, pertenecen a dibujantes y fotógrafos de distintas partes del mundo que, generosamente, decidieron permitir la difusión de su trabajo con la única exigencia de que se lo reconozcamos con toda claridad, lo que obviamente hacemos, a través de links a sus páginas en Internet.
Tratándose de ruido, no podían faltar tampoco elementos sonoros y audiovisuales que se acercaran al concepto. Este número de Sismo Trapisonda incluye una pieza musical de Hernán C Barrón y dos videos producidos especialmente para la revista por Carlos Aprea, poeta que ya había aportado un texto a las páginas del primer número. Hernán muestra cómo el ruido puede integrarse en la armonía musical, cómo hasta la perturbación puede jugar en medio de la simetría (lo que llama un "ruido controlado"); Carlos nos muestra hasta qué punto vivimos inmersos en la interferencia, nos aconseja abstraernos por un rato del ruido ambiente y descubrir nuestro "paisaje sonoro".
En fin, hay material de calidad para tirar al techo. Estamos seguros de que vas a pasar un buen rato con esta revista que, por un golpe de buena fortuna, llegó a tus manos.
Ya sabés: escribinos a info@sismotrapisonda.com.ar para decirnos lo que tengas que decir. ¡Ah!, y si te parece que podrías llegar a colaborar con algún texto, ilustración, pieza musical o incluso video, por supuesto que estaremos encantados de recibir y evaluar tu material. (Algunos de los artistas que aparecen en este número se acercaron a nosotros copados por la idea.) Leete las Preguntas & Respuestas y animate a mandar lo tuyo a colaboraciones@sismotrapisonda.com.ar. El tema del tercer número será "Andar".
Te dejo con los talentosos artistas que hicieron este número de la revista menos vista. ¡Buena jornada!




Quisieron mentirnos dioses y hombres. Un mundo que no engendra, pero que moldea. Quisieron callar a la mama que escucha porque administra el tiempo que hace crecer las cosechas, animales, cura las penas, distribuye las estaciones, las vidas futuras.
Soy la mama que bebe sangre, porque de su sangre crea: pare generosa lo que los hombres ofrendan; que no es poco-bien lo se-, pero tampoco es suficiente. Será por eso que quisieron callarme, será por eso que aplastaron a nuestros pueblos imponiendo el dominio de la razón masculina. La mama que perdona y festeja, porque las culpas no son las del goce.
Porque machado las cosas son más bellas. Y si pido glotona, es porque sin reparos doy en proporción justa. Y si mi boca, que es toda, es alimentada con la chica y la comida, y el tabaco y la chicha... Soy la que admite los ciclos, porque de ciclos está hecha. Soy así la pantera, la víbora, la yerba mate, la que sueña y exhala lo que tus pulmones necesitan.
Kusilla, kusilla; porque la alegría era bien nuestra. Kusilla, kusilla; porque el tiempo no es algo que lograra matarme, sino mi propia esencia. Kusilla, kusilla, porque el silencio es lo que permite que el viento no sea solo aire, o el canto de los coyuyos no sea ruido; y estas, mis palabras, no sean solo letras winca.
pero abrí la boca
y enseñé los dientes
y de mi aire crecieron frutos
y su néctar fue veneno.
y si las rodillas
mil,
y la sien
hincada,
y el pulso
clamante,
laten
laten
laten.
la excusa
nadie habla
de la muerte
de décadas
que se me dio:
leche nutricia
de lo que se hace
estando;
yo:
la hija
de.
abrí la boca
cien,
guarde el aire
mil
dejé escapar
el sonido
más bello que saqué
de entre la mismísima
mierda.
tampoco es
alimento.

que el timbre
quebrado es el que
mejor resuena
como el color
del almuerzo
al cometerse
bailen bailen
guesos míos
sientan los ritmos
que estuvieron
y se hicieron carne
la gota ansiógena
el pánico escénico
la misoginia
bailen bailen
guesos míos.
por el maldito espejo
en ese preciso instante,
hasta vos aparecí
hay una lluvia tremenda,
y no está mal escrito.



LA DERECHA DEDICA A CONTINUAR LA LÓGICA TERRORISTA DEL ÚLTIMO GOLPE MILITAR
SE HACEN LOS INGENUOS, Y TRATAN AL PUEBLO COMO A IMBÉCILES SIN MEMORIA
ES LA MISMA LÓGICA DE ATERRORIZAMIENTO DE LOS '70, CONTINUANDO EL DISCURSO DE NO "TE METÁS-LA POLITICA ES UNA MIERDA".
SEMBRANDO UNA FALSA IDENTIDAD NACIONAL, APELANDO A LA "ESENCIA CORRUPTA" DE LA GESTIÓN ESTATAL (COMO SI ALGUNO DE LOS GOBIERNOS QUE TUVIMOS NO HUBIERA ABOGADO A FAVOR DEL CAPITAL)
SEÑORES, LA DICTADURA SE TERMINÓ: A MI NO ME ATRRORIZAN. A MI NO ME SILENCIAN. A MI NO ME DESAPARECEN
entren a mi flog "las cosas que hay q hacer"





La pornografía de la vida es más obscena que la que pasan por la televisión.
Se supone que una buena porno no tiene parlamento. Eso dicen los que saben y yo la verdad que les creo. Las pocas cosas que vi (además de aburridas) eran peores si los directores se esforzaban por introducir un guionista en el acto fílmico... El efecto es catastrófico y te pone de un humor asqueroso.
En este momento creo oportuno hacer la única salvedad memorable que recuerdo mencionaron sobre el género: "mirá 'calígula', eso va a cambiar tu perspectiva al respecto". Sigo esperando la oportunidad para hacerlo... comprenderán que es un poco jodido juntarse con amigos a ver una porno, y ni hablar de invitar a alguien de mucha confianza sin ser mal interpretada...
Sobre todo cuando tu vida está a media máquina, es decir: te peleaste con tu novio, se te caen un par de proyectos cuatrimestrales (cursadas) y tenés cara de llorar todo el día. La gente piensa cosas raras... y más en estas situaciones. Además, fíjense sobre que estoy escribiendo, puede generar situaciones equívocas, definitivamente.
Sexualidad frustránea, ¿se supone que somos jóvenes y sanos?
Retomo: ¿hay algo que exprese más paradigmáticamente a las sexualidades frustráneas que el consumo de pornografía, sea del tipo que fuere? Se me ocurren otras, y sé que algunos de ustedes tendrán el impulso de argumentar al respecto, pero yo me refiero a el sujeto que consume pornografía por la pornografía misma. No el que la utiliza como medio para algún otro fin...
Bueno, basta. Definitivamente. /chatear/, es pornográfico:
Yo chateo
Tú chateas
Nosotros cha...a...a..aaah...
Se comprende a esta altura la dimensión trágica - en el sentido clásico- que esto encierra.
Hay una necesidad imperiosa de la buena pornografía en nuestra época. Pero he aquí lo paradójico, esta pornografía es basada en el parlamento exclusivamente... acá se complica, porque vengo argumentando que las mejores pornos carecen de este elemento, los actores no hablan. Y yo pregunto: ¿qué carajo es hablar?
En una oportunidad escribí que me dedicaba a leer textos, escritos, hablados, silenciados... bueno, entonces se supone que debería poder dar una mínima concepción al respecto (si no, tengo que dejar la carrera).
[Nota marginal 1: es maravillosa la capacidad infinita de nuestro idioma para permitirnos armar oraciones subordinadas... no puedo dejar de hacerlo]
Ahí está la cuestión número uno, cosas en común son el intercambio. En ambos casos se da... pero la diferencia es en el plano de lo pragmático. Hay que rescatar como característica vital, el compromiso físico que implica la comunicación.
Volvamos a la pornografía televisiva: hay un intercambio comunicacional... pero no creo, en mi humilde opinión, que alguno de los que participa de ese acto comunicacional, esté efectivamente allí.
Ser nunca somos (es el encanto del equívoco neurótico), y el chat no será la excepción; pero no poder estar en un intercambio simbólico... eso es espantoso.
Conoces a alguien que además de que te gusta físicamente te parece tremendamente interesante, pero qué haces... le das tu mail y tu número celular: las puertas al chat (msn, sms respectivamente). Nunca te pones un cuarto de pila y lo invitas a tomar una cerveza, o mate a tu casa o lo que cuernos sea.
Te dedicás, una semana aproximadamente, a llenar pantallas con parlamentos. Inflando lo imaginario hasta los límites patológicos. Todo es mediado por la palabra en su presentación más abstracta: incluso muchas veces tenés escribas para el acto sexual de chatear con él o ella. Ejemplo: está tu hermana o un amigo, o tu prima en la compu y te hablan y vos estás haciendo otra cosa; entonces le dictas al otro lo que tenés para decir en ese momento. Omitir que sos otro (en el caso del escriba) no es tan grave. ¡Más grave aún es aclarar que sos otro! lo que genera una triangulación que a nadie parece espantar mucho a esta altura...
[Nota marginal 2: en este momento en vez de llamar a un amigo por teléfono le hablo por chat...]
¿No alcanza con todo lo que tenemos que padecer diariamente? ¿De verdad es necesario deteriorar todo tanto? Que alguien me diga por favor cuál es el parámetro que usan cada vez que se levantan para confirmar que siguen siendo humanos… porque yo ya no lo se.
UNA PRODUCCIÓN DE LA CORRIENTE PRAXIS, POR PRAXIS (salvo una nota)
Editorial: ¿Qué hay de nuevo, viejo?
Por un nuevo centro (propuesta de praxis para humanidades UNLP)
Encontrados y en movimiento (movimiento estudiantil)
Cátedra Libre Pensar Actuar Latinoamérica (presentaciónd e la catedra de praxis en humanidades UNLP)
Crisis regional: no a la ingerencia imperialista (análisis de praxis)
¿Con Chávez o contra Chávez? ¡Si, por favor!
Cuba: Los jóvenes y la revolución (nota de Guillermo Almeyra)
24 de Marzo: ¿cristalización o memoria? (escrita por mí e ilustarda por mi amigo altamira)
Entrevista a Marta Ungaro
Algunos puntos para discutir el Golpe de Estado de 1976
Psicología, Psicólogos y Dictadura (entrevista que le hice a Yago Di Nella)
Poemas
De colonizados y colonizadores (reseña del libro : "¡Escucha winca!")
Mujer
Frente a la crisis nacional ¿Dos proyectos en disputa?
Rosario (balance del confilcto universitario de 2007 en la UNR)


I'm an ocean growl
And reminding my symphony of uncertainty