Trolas todas

Hace unos días asumió su cargo en el Congreso la trola de la Donda.
Me cansé de escuchar los comentarios de hombres y mujeres argentinos durante el periodo de campaña previo a las elecciones nacionales (primarias incluidas) sobre las tetas y la cara de trola/ petera de Victoria Donda: ahora Diputada Nacional por el Frente Amplio Progresista.
Semanas más tarde, el día que la Diputada Nacional se presentó a la jura; la juventud kirchnerista (fiel a su estilo de "política popular") no hizo más que hacer opinión publicada a voz en cuello en el cantito "Olé olé olé, trola, trola"... o "rodrá" (para el caso es lo mismo) lo que ya (a mi criterio) era opinión pública. Me ofusqué con el machismo, pero preferí reducirlo a los militantes de la Cámpora... fue mas cómodo sostener los antagonismos superficiales que sentarme a hacer lo que finalmente estoy haciendo ahora.
Luego leí (por casualidad) un comentario (una opinión personal), de alguien que se dice de izquierda, sobre la pelea entre el "P̶o̶l̶l̶e̶r̶u̶d̶o̶ ̶d̶e̶ ̶m̶i̶e̶r̶d̶a̶ Gordo Marchetti" y el "M̶e̶d̶i̶o̶c̶r̶e̶ ̶C̶h̶u̶p̶a̶m̶e̶d̶i̶a̶s̶ Barragán" y lo berreta que era discutir si rodra o trola. Estallé de furia. Primero con él y con otros comentaristas de la misma especie. Después conmigo por cómoda, por subirme al caballo de los antagonismos futboleros a los que nos tienen acostubrados la cultura más sectaria de la izquierda trotskista, y por poco consecuente y autocrítica. Me había jodido el machismo en la izquierda, pero el otro era machismo natural: son la Cámpora... qué querés.
Ahora sí,aclarados los tantos comienzo: la cuestión son las tetas de la Donda. Y ese es un problema. Si le gritaron trola es lo mismo que si le gritaron rodra. Se repiten las lógicas machistas y patriarcales: la idea de que una mina muestra las tetas porque es lo único que tiene, está instalada en toda la sociedad: es una trola (nunca cabe la posibilidad de que simplemente guste de los escotes, entre muchas otras cosas que conforman su identidad, por decir algo)... o si no, es una rodra: está ahí porque algún (super) hombre le enseñó todo lo que sabe, nuevamente eso es lo único que tiene. Sin extenderme más en este punto, digo: sexismo patriarcal. Tampoco tengo inteción de volver a cuestiones que Marchetti tomó en su contestación a Barragán: primero, porque sobraría; segundo, porque hablar en terminos de "la corpo", "la opo" y la mar en coche me tienen "hasta las tetas". El punto acá es el machismo en la política, y la postura alienada de sostener que discutir sobre violencia de género es una pelotudez, o lava cuestiones de fondo.
Este articulito es para que los hombres y las mujeres nos preguntemos qué carajo hacemos con lo que decimos y viceversa. Cuando a Victoria le dicen trola la están ofendiendo directamente: es un hecho violento y es lógico que se sienta vejada; pero también es un hecho político, porque no se lo fue a soplar a la oreja alguien "en privado": miembros de una agrupación política, que representa a más del 50% de los argentinos, se lo coreó en el Congreso de la Nación.
Uno debe discutir la violencia, corrijo, uno debe luchar contra la violencia; ser linda y no ocultarlo en este País de los Derechos Humanos, para los militantes que son nuestros representantes equivale a ser trola. Y todos sabemos que las trolas ni en este País de los Derechos Humanos, ni en ningún otro lado, son personas a las que se las respete como seres humanos; sino que son meros objetos de consumo y explotación sexual. Porque, y hablemos con propiedad: trola en mi barrio es solo una de las formas "endulzadas" del adjetivo puta. Y todos sabemos qué es eso de la cara de puta, y que en definitiva, las únicas que la llevan son las mujeres. Las excusas y los rebajes a la persona agredida no hacen más que sostener la naturalización del machismo. Si rodra y no trola, no es una excusa.
La Cámpora no son un puñado de simios alienados, "fanáticos", "apasionados peronistas", esto no se trató de "un grupo de exaltados" que luego no pidieron disculpas, sino que la embarraron más. La Cámpora sabe muy bien lo que hace, si puede construir y sostener poder, es porque supieron construir ideología. Y una organización política que logra ambas cosas lejos está de tomar con liviandad lo que dice... ¿por qué la izquierda debería hacerlo? Esto es una cuestión política, ¿desde cuándo se naturaliza el sentido común en el pensamiento de izquierda? De eso a afirmar que la violencia de género verbal es un invento de las "locas", "exageradas" y "dramáticas" mujeres ¿qué distancia hay? ¿Desde cuándo se retrocede ante una de las practicas del sistema capitalista más aniquilantes, como es la violencia de género (en todas sus formas)?
La política se hace, y los gritos de cancha de la Cámpora también son parte de su construcción política. La violencia de género es una forma clara con la que este gobierno opera, por acción u omisión. Las mujeres (homo u heterosexuales; prostitutas o no), las travestis, transgénero seguimos sufriendo acoso sexual laboral, violencia domestica, violencia callejera, psicológica o física todos los días; y seguimos muriendo por ello. Y el Estado con sus políticas en salud, educación y trabajo nos sigue excluyendo y denigrando. Las putas son consideradas trabajadoras sexuales, sólo para ahorrar el tremendo quilombo que implicaría desguazar el sistema proxeneta que el mismo Estado sostiene. La mayoría de las travestis no terminó la primaria, y la única forma de supervivencia que tienen es la prostitución. Ambas, son discriminadas y tratadas con idolencia profesional dentro del sistema de salud. El colectivo LGTBI, tiene que justificar por qué deben acceder al mismo derecho que tenemos el resto de los ciudadanos de adoptar hijos. Las mujeres heterosexuales aún seguimos siendo violentadas en los hospitales públicos al momento del parto; ganando menos por puestos iguales solo por ser mujeres; sospechadas de putas cada vez que nos atrevemos a denunciar acoso sexual o violación en el trabajo o fuera de él; la despenalización total de la iterrupción del embarazo sigue sin ser un problema de salud: las mujeres no tenemos derecho a decidir sobre nuestro cuerpo.
Y como la política se hace, será fundamental que podamos ponernos nosotros a hacerla más orgánicamente. Ni las posturas soberbias que desestiman moralmente a las oposiciones políticas: por derechistas, populistas, peronistas, o lo que sea; ni los reduccionismos sirven para pensar la realidad y mucho menos construir una política. Si las cosas se toman con liviandad, se corre el riesgo de caer en purismos o principismos de clase... lo que te deja puteando con la mano en alto de la vereda de en frente. Y eso no es hacer política. Dejemosnos de joder.




1 Comentaron:
Comparto! Comparto! Muy cope la nota sobre la importancia de discutir y luchar contra la violencia de genero. Espero que donda tb lo haga sentada en su banquillo de diputada :) Saludillos hna
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