23.8.07

peluche

asestabas los golpes,
los golpes
contra un pequeño espacio,
de mi humanidad

y no podía dejar de mirarte
las pecas doradas
marrones, plateadas del verano,
tu boca de anémona.

8 comentarios:

piero dijo...

las pecas tienen lo suyo dear,mas aun las del verano......no me haga acordar,saludo

dear prudence dijo...

jajaja
tarde, tarde
se acordó solito...

(las pecas son lo más)

otro saludo para usté.

janis dijo...

ahhh las pecas! yo si me quiero acordar :)

agdamus dijo...

pecas y pecados

andres casciani dijo...

me encanta la relacion entre las palabras y los muñecos

Maria dijo...

Pecas pecados y un hombre que se escapa de la anémona...pienso en animales.

dear prudence dijo...

capaz que si,
capaz que la anémona soy yo.

también pienso en animales últimamente...

hay un colapso total en mí,
no ya de paradigma, sino de estructura: al menos de sus compensaciones trágicas.

(quiero a mi analista,
quiero tener uno)

Edwardo Almereyda dijo...

oiga, tiene usted que escribir más seguido.
vea, uno quiere siempre leer algo más.
Hagale un esfuerzo, dele, por favor...